miércoles, 9 de diciembre de 2009

PENSAMIENTO DISCURSIVO O ESCRITURA AUTOMÁTICA

Será naciente el sentir que navega en el hombre cuando se ve y dice, soy de la simiente de los de oro, que van y sin irse dejan elementos de trascendencia y fuerza motora, avivante, como la bandera que ahonda, una bandera sin nación. Sólo, y puro corazón, es ya el emblema de la humanidad toda. Es la velocidad de uno, de ti, de todos, digo y pienso, uno mi razón al sentimiento, y al dar cuenta que jamás hubo incisión miro interpretando el pasado para colmarme de bendiciones santísimas, prístinas cual mano de infante, de recién nacido, es un nacer, una renovación que el arte da al corazón presto de expresión, y manifestación de la idea más noble.
La materia se espiritualiza a la vez que la energía se materializa como la sentencia de Benedetti. Recuerdo el poema que me pongo a leer cuando quiero acercarme al tono romántico, y a mi mente viene el viejo alemán apesumbrado de su soledad, el bohemio solitario con un tarro en la mano, mientras se me cruza la imagen de antaño, el profeta del bigote de azotador, venerado Nietzsche junto al escritor más eterno de Alemania el del espíritu renacentista, el aclamado Goethe. No tengo fetiche por alemán alguno, pero si por el impacto de esos hombres en su tiempo. Eso si, por lo que si tengo un fetiche, lo confieso, es pero por el tiempo. Divinizo un calendario al estilo de los mayas, con la Pachamama, la madre de los Incas, la naturaleza del pueblo en el que he nacido en esta vida, la voz de los latinoamericanos, bendito Vasconcelos, profeta, al igual que Bolívar, de la hispanidad americana, de tendencia liberadora, la facultad de voz libertaria, utópica en su tiempo pero ahora al estilo de los del norte más pragmática que austera. La constitución es poética y su aplicación utópica, a qué bonita mancuerna de la realidad social de nuestro pueblo, eso si que es teatro.
Mi encuentro con el arte en la sociedad que percibo es a primera, media y última instancia y las que me haya saltado, lo mejor de los años que han trascurrido en mi vida como el ser que soy ahora y con la facultad más precisa de mi intelecto percibo el flujo de la vida y las ganas enromes del interior de expandir la conciencia con las alas firmes de la esperanza presta. La esperanza es el sueño del hombre despierto decía Aristóteles, al decir lo anterior uno parece medieval citando elocuencias que envuelven evidencias y en ciertos casos disparates encuadrados en racionalidad sometida ha intereses. Pero no, yo no soy medieval, ni Dominico, ni Franciscano, ni Agustino, me gustan algunas ideas del filósofo de Hipona, San Agustín, pero dejémoslo hasta ahí. Prefiero enunciar la sentencia que le pronuncia Javhé a Moisés cuando se lo encontró en el Sinai, eyhe asher eyhe; yo soy el que soy. La ontología absoluta, las palabras que al pronunciar condensan el universo en la enunciación y entonación, es la palabra que aviva y revive el cosmos. Si, eso, eso, soy un mantra, un mándala, soy un mudra, soy tantra y esencialidad, o como los mayas in lak´ ech, yo soy otro tu, tu eres otro yo. Soy la muerte y la vida, y si, cada uno de los hombres es el Alfa y la Omega. Buddha no era buddhista, ni Mahoma mahometano, ni Cristo cristiano, el profeta es un estado de conciencia, del ser. Vedme ahora espacio y tiempo, y no te metas Kant¡ no concibo tal objeto desde mi mente, de forma a priori, me disuelvo en el tiempo y el conmigo, parece que uso alguna técnica yóguica, y que un gurú me toma de la mano, mientras el tercer ojo brilla pues cada Chakra se ha abierto y despierta la Kundalini, la serpiente, pero esta es emplumada como el Quetzalcóatl. Recuerdo ahora Chichén Itza, Dzibizaltun, Uxmal, que goce, que placer, que experiencia estética, el eco de sus muros, la amplitud de su paisaje.
Recuerdo también que ame, pero el amor de hoy es unitario, es sin concepto, es el respecto del contentamiento, llega a mi mente ahora William James, y su experiencia religiosa, su lucha contra el institucionalismo religioso, y el viejo Walt Whitman y su canto a mí mismo, me envuelve en versos de rosas en llamas, no se por qué dije eso, si, ni al caso, pero entre los clásicos de Neruda y Benedetti, vuelvo a las tablas esmeralda de Hermes con todo y filosofía kibaliónica, y las insignias del masón. Jajajajaja, soy libre, porque acepto que la limitación es ilusoria, es el velo de Maya de los hinduistas, el viejo Schopenhauer lo acentuó. Cuando yo ingería alcohol, hace ya tiempo, y este se me subía a la cabeza venera al Zaratustra, me veo en el Dionisos en el Apolo, en Pitágoras y en la música de Mozart, soy el ángelus que anuncia la inminente llegada de uno nuevo sol, y cuando el ego me toca, lo venzo al tornarme hacia la actitud de asceta oriental, y después como la parábola del Siddharta Gautama, un saludo señor Hesse, alemán por cierto, por algo creo que me gustan las mujeres alemanas, pero bueno, doy luz de vida a mi ser.
...Creo que será de otro la piel de esa joven, sus caderas, y sus ojos me revuelven el sentir, un día miraba su semblante con toda el alma, o eso creía, no, ni siquiera sabia bien lo que sentí al verle, y me tocaba el costado izquierdo, que maravilla, mi actitud inconciente era trillada, qué diría Freud y su pansexismo, en verdad me importa poco, me gustan más las ideas de Jung, sobre todo su libro sobre la flor dorada, aunque aún no lo termino de leer, amo la lectura, pero no sólo me gusta leer libros, sino la lectura de la vida misma, y sus ojos me regresan al pensamiento, aún guardo la esperanza de besarla, si bien ella ya no me importa, queda en mi la idealización, si eso es soy ahora un vinculo racional y sensible, creo que me he dado cuenta que soy un ser humano, que maravilla, soy un hombre, por fin se lo que es un ser humano, ahora lo que queda es vivir, eso vivir, con la conciencia de ser hombres, jajaja, pero si eso ya es divino, la paradoja divina, el sometimiento y la libertad, creo que lo que quise decir es que sólo el amor es real, el amor divino, la plenitud, la trascendencia, la conciencia, Om Mani Padme Hum, sólo sé que nada sé, Namaste, y que tal el recuerdo de esse, verum, bonum, pulchrum, y el ad majora natus sum, Abraxas, sólo tengo algo que decir ahora, Om Shanti.
...Desde lo que se ha dicho, es complicado de primera fuente decir, pues se involucra el saber, el cual busca siempre el ser, lo que esta ahí, el que deja de ser, cuando ya no esta. Pasa él, uno, era prioridad, a lo mejor primordial, que voló, y la pena pagó tornándose concunspicente para aceptar la misericordia, por lo menos eso dice la historia. Es el viejo cuento que trata de ir desenlazando hasta que la tierra ya no pueda tolerar, aguatar tiempo, de vida, de permanencia...

sábado, 5 de diciembre de 2009

NO HAY APOLO SIN DIONISO, BIEN LO DIJO FEDERICO


Bosquejo técnico y discursivo del performance 26 de octubre 2009



Tema: la naturaleza humana dual y unitaria en el ser humano, vista desde la representación a modo de los orígenes del teatro. La naturaleza humana representada en un instante lúdico, interactivo y reflexivo.

Idea central: la representación como natural en el hombre, desde la comunión entre la razón y lo sensible (Apolo y Dionisio). Para reflexionar sobre la artificialidad actual y como, elementos como la música y la danza trasforman los estados de conciencia.

Plan de trabajo: diseño de actividades, y uno o dos ensayos centrados en lo básico, ya gran parte es improvisación, por la naturaleza del ejercicio y por la finalidad del mismo en cuanto al tema.

Lugar: la plaza grande (hay que ver con anticipación la gestión del permiso).

Duración: en video de 10 a 15 minutos. En tiempo real hasta una hora, depende del desarrollo, o sea, de la iniciativa de los participantes y respuesta del público.

Hora conveniente: al atardecer aprox. las 18 o 19 hrs.

Materiales: instrumentos de percusión, vestuario para al menos cinco participantes, un televisor, unas bocinas y un dvd (el equipo audiovisual todavía esta por definirse si va a utilizarse o no).

Equipo de trabajo: alumnos de artes visuales, de teatro e invitados debido a los requerimientos de la actividad, se planea que seamos aproximadamente unas 20 personas en total en el equipo de trabajo.

Desarrollo: primero dos participantes, un hombre y una mujer, se encuentran sentados por separado en dos bancas de la plaza grande vestidos de manera muy formal. El hombre se levanta y comienza a moverse con cadencia sutil, es decir, suave y con delicadeza, la mujer hace lo mismo. El movimiento de ambos será simultáneo. La idea es que vayan de lo sutil, pasando por lo mecánico, hasta llegar a lo primitivo. Queriendo con todo esto acentuar un paso de lo espiritual, luego lo mecánico como símbolo de la maquinaria y después lo instintivo, como primordial. Claramente se alude una especie de involución, pero no queriendo remarcar, ni afirmar una evolución en el hombre en sentido darwiniano, sino al contrario mofándose de eso, aunque ese no es el objetivo principal del trabajo. Después el hombre y la mujer se topan, se sientan y se miran en posición de flor de loto. Luego comienza a sonar la música. Al reunirse la gente, de entre el público comienzan a sumarse los espectadores, que en realidad son parte del permonce. Ese otro punto queriendo simular, que son del público los que se integren a la dinámica, y pretendiendo que alguien que si es un público real también se integre. Luego de danzar y cantar por unos minutos y que se vallan integrando más participantes, aparece Apolo y Dionisio, entablando una pequeña danza, un lenguaje gestual exagerado, generando una pequeña interacción , permanecen en la escena y otro participante hace movimientos, donde este último simboliza la unión de la razón y la sensibilidad produciendo un entender holístico en el hombre como punto natural para la percepción de la realidad, viendo así a la representación como parte natural, y específicamente espontánea en el ser humano.

EL TEATRO Y LA CIENCIA

Cómo podemos vincular arte y ciencia?

El divorcio entre la ciencia y el arte es una cuestión sobre todo de los occidentales, y bien pudiera tener su mayor peso, surgimiento, en cuanto a problema explícito, en la ilustración. Conocida es la idea que propone Imanuel kant en su ensayo sobre la ilustración de que el mencionado período es el paso a la mayoría de edad del genero humano todo. Es muy cierto si queremos atender al sentido común, como bien dice ya la voz popular el menos común de los sentidos, que los métodos (sistema racional), o mejor dicho la idea de ciencia que impera en una determinada época es sólo eso una idea más que una realidad inamovible o una verdad descubierta e irrevocable. Existe un progreso? y si lo hay de qué orden es, cuál es su naturaleza? La ciencia presentó un carácter monumental a partir de Galiléo, que apoyado en el eco de Copérnico partió la visión medieval del hombre como centro y amo del universo. Así ya el hombre es parte del cosmos no centro del mismo.

Pero definir el arte es en efecto un problema aun mayor en la posmodernidad, pues hoy la estética como ciencia no tiene cabida en el plano concreto del debate artístico. Es más histórica que analítica. Pero el arte si es curativo, es como hecho concreto, un producto social, cultural y como tal, motivo y generador de conocimiento. La división entre arte y ciencia es un vil mentira, es sólo un enfoque que por x o y motivos se ha hecho tan popular que se cree el único acercamiento a este tema; en otras palabras como diría el filósofo de antaño, se descubre una verdad no la verdad.

El arte y la ciencia pueden vicularse cuando uno se da cuenta de que son disciplinas que en esencia no están separadas, es todo.



Qué es el teatro para mi?

Para mi el teatro es tanto fin en sí mismo, y un gran vehiculo trasmisor de ideas. Es material de excelencia para la reflexión y espacio ideal para la catarsis, la purificación del alma, o el alivio de las emociones. Es curativo. Por su naturaleza multidisciplinario, es el arte que más me seduce, el que más me interesa y en el que quiero adéntrame para manifestar ideas que inviten al autoconocimeitno, y a la persuasión por el estudio del ser humano como tal.



Qué necesitamos para ser estudios del teatro?


De antemano contar con algunos o varios conocimientos propios del área, una dispoción para la investigación en su aplicación cuantitativa y cualitativa, así como herramientas que faciliten tales métodos de estudio y muestreo. Pero sobre todo una profunda iniciativa hacia el campo de las humanidades y su desarrollo.

Los siguientes son ejemplos de cómo la ciencia y el arte están unidos. Pues las ciencias como conjunto de saberes son creación humana. La naturaleza es una y no discrimina ni disgrega las partes que conforman una misma realidad. El problema del conocmineto es un problema del hombre mismo no de la naturaleza, pues un problema es una pregunta racionalmente fundamentada y esa cuestión se la formula el ser humano. Se podría decir que sólo hay distintos grados de apreciación y percepción de un universo de saber o del conocimiento.

LAS MOSCAS DE JEAN-PAUL SARTRE (RESEÑA)

Con una temática alusiva a los grandes temas de la antigua Grecia, y tomando a personajes arquetípicos, casi marcando cada uno un cierto estilo de carácter, de ánimo, el filósofo francés Jean-Paúl Sartre deja plasmado como punto central en su obra en tres actos Las moscas una milenaria cuestión humana, que se rastrea desde el momento en que nos asumimos como hombres, racionales y volitivos, por lo menos así lo ve el pensador francés en este texto, a saber, es el tema de la libertad. Las moscas es un texto donde el joven Orestes llega a la ciudad que lo vio nacer buscando una respuesta a su pasado, y quizás más que buscar una respuesta, lo que desea este protagonista mancebo es darle un revés al eco que han dejado los hechos que se suscitaron cuando el apenas era un infante. Esos mismos acontecimientos que le imprimieron a su vida una chocante inquietud de asumirse de tal forma de corresponder a su sentir con acciones poco sumisas. Al llegar a la ciudad de Argos Orestes dice llamarse Filebo y ser de Corinto, bajo esta identidad conoce a Electra quien le narra la situación de la ciudad, y sus propias penas cotidianas que acaecen en su vida aunque si bien palaciega poco privilegiada, pues Cilmntemestra y Egisto asesinos de Agamenon, son malos gobernantes por un lado y por otro constantes ejecutores de arbitrariedades contra Electra quien resulta ser la hermana de Orestes. Así se da la unión de estos dos personajes, pues Agamenon es padre de los dos y Cilmntemestra igualmente la madre de ambos. Resulta entonces que Egisto es el vil asesino del progenitor de esta pareja de hermanos, que se reencuentra en la juventud.
Electra en un principio, cuando descubre quien es Filebo, o sea, Orestes, se muestra presta para la venganza, quiere librase de su situación de sumisión y desdicha, se sabe diferente de su pueblo por su actitud altiva pero más que ello por su fuerza vital y ganas de despertar hacia una vida de libertad. Es aquí donde la obra traspasa una ficción y su autor pone la idea, la noción de liberación, en pedestal para la reflexión ardua. Es que buscando una repercusión social Las moscas fue escrita durante la segunda guerra mundial, cuando los alemanes ocupaban Francia, así que el tema de la libertad humana inherente al hombre mismo, independiente de sus circunstancias es fundamental para analogar el texto y el sentido que el autor quiere reflejar en él.
Es curioso como el personaje de Clitemnestra parece tener un carácter más bien pasivo frente a Egisto, ellos dos hacen una dupla de soberanos que junto con su pueblo dan la impresión de jugar solamente los roles asignados para cada uno y de ahí no dan más, no se mueven de su circunstaciolidad, por lo menos no desde el asesinato de Agamenon. Por otro lado el factor que reflejan las moscas dentro de la obra es esencial ya que son más de lo que aparentan, en efecto, son símbolo de muerte, de vida, dualidad, son importantes tanto en el inicio como en el final del texto, dan pauta para entender el sentido que el filósofo existencialista quiere marcar en este drama, son pues las moscas aquellas que dan la pauta para inferir que en esa ciudad los muertos son los vivos, cargan con una pena, y con los llamados pecados, aquellos errores que ni siquiera son los suyos sino los de su soberano. Son pecadores, es decir yerran, pero su falta más grave es no reconocerse como hombres libres. Las moscas también se disuelven al final en las erinas o furias, aquellas que en la antigua Grecia perseguían a los que habían cometido un crimen en contra de los padres, como es el caso de Orestes, quien termina asesinando a su madre.
Asimismo una de las partes más interesantes y sustanciales de la obra es el diálogo entre Júpiter y Egisto pues el primero argumenta porque se toma la molestia de advertirle que Orestes lo quiere matar. Júpiter, desea contemplar el arrepentimiento de los hombres y ocultar el mayor secreto de los dioses, aquella verdad, de la cual si el hombre se llegase a enterar, ya los dioses no tendrían poder sobre ese hombre, sólo los hombres frente a los hombres, y esa gran verdad no es otra cosa sino la libertad, la presea que el ser humano busca tan afanosamente sin percatarse, ya, de que él como tal es libertad. Orestes mismo le dice a Júpiter, que el momento en el que él, honorable dios, creo a los hombres estos dejaron de pertenecerle, y es que el joven Orestes no se arrepiente del crimen cometido y las herinas por ello atacan a la que si se acepta como culpable del asesinato a pesar de no haberlo cometido de forma directa, o sea, Electra, la cual con un semblante ya cansado y siendo cómplice del fatal matricidio se deja llevar por el remordimiento de forma tormentosa. Es así como, Sartre muestra en los personajes una conciencia ligada firmemente a la libertad, no sólo a una cierta conciencia moral, ni abstracta o conceptual, sino a una libertad concreta, de hecho, de vida. Es que en este sentido todos los hombres son libres, pero es realmente libre el que se reconoce como tal, pues sus actos tendrán el peso y la huella de esa fuerza inminente, necesaria y esencial que es la libertad pura y manifiesta.

AH, QUE TÚ ESCAPES



Ah, que tú escapes en el instante
en el que ya habías alcanzado tu definición mejor.
Ah, mi amiga, que tú no querías creer
las preguntas de esa estrella recién cortada,
que va mojando sus puntas en otra estrella enemiga.
Ah, si pudiera ser cierto que a la hora del baño,
cuando en una misma agua discursiva
se bañan el inmóvil paisaje y los animales más finos:
antílopes, serpientes de pasos breves, de pasos evaporados,
parecen entre sueños, sin ansias levantar
los más extensos cabellos y el agua más recordada.
Ah, mi amiga, si en el puro mármol de los adioses
hubieras dejado la estatua que nos podía acompañar,
pues el viento, el viento gracioso,
se extiende como un gato para dejarse definir.


José Lezama Lima



Comentario:
un instante, brevedad, momento neto, como parte de un todo y en la percepción, que otra cosa sino una mera construcción de imágenes que de golpe llegan para después anclarse a un cuadro en busca de un panorama para detallar lo visto y sentido. El lenguaje pocas veces explica, lo que las cosas son, pues éste no es absoluto, y en ningún sentido verdaderamente universal. Dos formas hay en general de apreciar el mundo, a saber, en el concepto y en la sensación, las das funciones anteriores, unidas, ya generan un conocer habitual, pero en él hay varios grados y formas de entregarse a los datos de los objetos, y a las distintas maneras que estos se ordenan en la conciencia. Al leer este poema poco tiempo da para razonar, en el instante de la lectura, pues la imágenes creadas en la mente al adentrase al texto me llevan a lugares difícilmente definibles. Lo que se da en este poema son impresiones de totalidad, rozando un devenir, o por lo menos, el juego entre el flujo del tiempo y la estática voluntaria que selecciona el instante, y lo trasforma en vivencia personal.