1-La introducción
“Individual o colectiva, la juventud necesita creerse, a priori, superior. Claro que se equivoca, pero éste es precisamente el gran derecho (privilegio) de la juventud: tiene derecho a equivocarse impunemente.”
José Ortega y Gasset
2- El puente o enlace
Las palabras del filósofo español José Ortega y Gasset acentúan el espíritu presto e ideal de los noveles. La juventud es campo de experimentación, de oportuna formación y gestación del carácter. Entre más joven es uno, lógico es pensar que más oportunidades se tienen para mejorar. La reflexión, el dar ánimo particular a las cosas con una actitud de investigación puede ser la llave al constante encanto hacia la vida, para así replantearnos el significado que le hemos asignado a las situaciones que forman nuestro ambiente.
3- Contenido o cuerpo del discurso
El dar alma a las cosas, etimología de la palabra reflexión es la posibilidad de tomar nuevas pautas con el fin explícito de trascender. Las mejores herramientas que tenemos los jóvenes, quiero especificar, pues debería decir los seres humanos, son la fascinación, al afán de búsqueda, la noción del porvenir, la ensoñación en mancuerna con la acción conciente y mesurada. Somos capases expandir nuestros goces y desarrollar nuestras potencialidades, llevarlas al acto, por ello hay que tener la mente puesta con actitud crítica sobre lo que hacemos.
Una de las tareas mas importantes que tenemos los que comenzamos a cimentar una nueva época radica en cambiar los lentes con que apreciamos las estructuras de la sociedad, hay que cuestionar pero no sin razón, sino con motivos, con claridad, con las miras a construir edificios sólidos, y jardines fructíferos. Es menester entonces usar las herramientas filosóficas innatas que hay en el hombre, para encontrar, nuestro rol como seres participes en la sociedad, de esta manera cooperar y dejar de lado las competencias.
No esta de más exhortar al estudio continúo de uno mismo, desde lo sensible hasta lo más abstracto. Los jóvenes deberíamos ser propositivos, entusiastas, dinámicos, y ante todo creativos. “La imaginación es mas importante en ocasiones que el conocimiento” defendería ya hace tiempo Albert Einstein, lo es por que así yo puedo adentrarme a otro mundo de saberes insospechados, al igual que el “yo sólo se que nada se” socrático, siempre hay que estar abierto al continuo aprendizaje.
4- Las conclusiones
Nos corresponde a nosotros entonces poner en pedestal las cualidades propias del hombre, cosas que por su naturaleza de verdad lo merecen, a saber; la curiosidad y el asombro, elementos innatos por su puesto. Cierto que entender a la juventud pende del sector cultural en el que nos desenvolvemos y más del momento histórico en el que estemos sumergidos, pero la juventud no sólo se aborda desde el entendimiento, la juventud se siente, se vive; es acción ligada al pensamiento conciente, lúcido y llevada por las alas de esperanza.
5- Las exhortaciones finales, motivación a la acción
Cierro con palabras del célebre literato alemán Goethe:
“Guárdate de lo que anhelas en tu juventud porque lo obtendrás en la madurez”.
“Individual o colectiva, la juventud necesita creerse, a priori, superior. Claro que se equivoca, pero éste es precisamente el gran derecho (privilegio) de la juventud: tiene derecho a equivocarse impunemente.”
José Ortega y Gasset
2- El puente o enlace
Las palabras del filósofo español José Ortega y Gasset acentúan el espíritu presto e ideal de los noveles. La juventud es campo de experimentación, de oportuna formación y gestación del carácter. Entre más joven es uno, lógico es pensar que más oportunidades se tienen para mejorar. La reflexión, el dar ánimo particular a las cosas con una actitud de investigación puede ser la llave al constante encanto hacia la vida, para así replantearnos el significado que le hemos asignado a las situaciones que forman nuestro ambiente.
3- Contenido o cuerpo del discurso
El dar alma a las cosas, etimología de la palabra reflexión es la posibilidad de tomar nuevas pautas con el fin explícito de trascender. Las mejores herramientas que tenemos los jóvenes, quiero especificar, pues debería decir los seres humanos, son la fascinación, al afán de búsqueda, la noción del porvenir, la ensoñación en mancuerna con la acción conciente y mesurada. Somos capases expandir nuestros goces y desarrollar nuestras potencialidades, llevarlas al acto, por ello hay que tener la mente puesta con actitud crítica sobre lo que hacemos.
Una de las tareas mas importantes que tenemos los que comenzamos a cimentar una nueva época radica en cambiar los lentes con que apreciamos las estructuras de la sociedad, hay que cuestionar pero no sin razón, sino con motivos, con claridad, con las miras a construir edificios sólidos, y jardines fructíferos. Es menester entonces usar las herramientas filosóficas innatas que hay en el hombre, para encontrar, nuestro rol como seres participes en la sociedad, de esta manera cooperar y dejar de lado las competencias.
No esta de más exhortar al estudio continúo de uno mismo, desde lo sensible hasta lo más abstracto. Los jóvenes deberíamos ser propositivos, entusiastas, dinámicos, y ante todo creativos. “La imaginación es mas importante en ocasiones que el conocimiento” defendería ya hace tiempo Albert Einstein, lo es por que así yo puedo adentrarme a otro mundo de saberes insospechados, al igual que el “yo sólo se que nada se” socrático, siempre hay que estar abierto al continuo aprendizaje.
4- Las conclusiones
Nos corresponde a nosotros entonces poner en pedestal las cualidades propias del hombre, cosas que por su naturaleza de verdad lo merecen, a saber; la curiosidad y el asombro, elementos innatos por su puesto. Cierto que entender a la juventud pende del sector cultural en el que nos desenvolvemos y más del momento histórico en el que estemos sumergidos, pero la juventud no sólo se aborda desde el entendimiento, la juventud se siente, se vive; es acción ligada al pensamiento conciente, lúcido y llevada por las alas de esperanza.
5- Las exhortaciones finales, motivación a la acción
Cierro con palabras del célebre literato alemán Goethe:
“Guárdate de lo que anhelas en tu juventud porque lo obtendrás en la madurez”.